En esos años, el equipo filial vivió sus mejores años consiguiendo un subcampeonato en la Copa del Rey de 1980, camiseta city cuya final fue una auténtica fiesta del madridismo ya que se disputó en el Estadio Santiago Bernabéu entre dos de los equipos de fútbol del club: el Real Madrid C. F. y el Castilla Club de Fútbol. Pese a todo la conmoción que causó el regreso de Sanvicente, el Caracas Fútbol Club no comenzó del todo bien y contaba prácticamente sus partidos por empates. Mientras tanto, en el Apertura los empates lo colocaban fuera de los puestos de clasificación, no fue hasta una victoria ante Atlético Venezuela que pudieron retomar la racha que posteriormente los hizo clasificar.





